Carta De Un Hijo A Sus Padres.

  • No me des todo lo que te pida, a veces sólo pido para ver hasta cuánto puedo tomar.

  • No me grites, te respeto menos cuando lo haces, y me enseñas a gritar a mí también, y yo no quiero hacerlo.

  • No des siempre órdenes... Si en vez de órdenes, a veces, me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.

  • Cumple las promesas, buenas o malas... Si me prometes un premio dámelo, pero también si es castigo.

  • No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer, decídete y mantén esta decisión.

  • Déjame valerme por mí mismo, sí tú haces todo por mí, yo nunca podré aprender.

  • No digas mentiras delante de mí ni me pidas que las diga por ti, aunque sea para sacarte de un apuro, me harás sentir mal y perder la fe en lo que me dices.

  • Cuando yo haga algo malo, no me exijas que te diga por qué lo hice, a veces ni yo mismo lo sé.

  • Cuando estés equivocado en algo, admítelo. Crecerá la opinión que yo tengo de ti y me enseñarás a admitir mis equivocaciones también.

  • No me digas que haga una cosa que tú tu no haces, yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas, aunque no lo digas, pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.

  • Cuando te cuente un problema mío no me digas: no tengo tiempo para boberías o eso no tiene importancia. Trata de comprenderme y ayudarme.

  • Y quiéreme, y dímelo, a mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo